martes, 12 de marzo de 2013

  Escribo en un blog. Quizás no consiga expresar todo lo que siento en mis esculturas, o no expreso los mismos sentimientos por escrito que en barro. Con la letra uno tiene que ser más evidente, conciso,  mides las palabras. En barro sale lo que sale. En ambos medios hay unos convencionalismos, una técnica que se domina más o menos. Siendo la forma, a la que le he dedicado más horas de estudio, intento expresar con palabras otras emociones.
  Volviendo al tema que nos ocupa, un blog hedonista donde explicar aquellas cosas que proporcionan placer para compartirlas, e intentar perder algo de peso sin renunciar a comer bien.
  Tengo en el horno una paletilla de cordero hace exactamente hora y media. En una bandeja he vertido aceite, he montado una cama de patatas, cebollas, zanahorias y ajos. Encima le he puesto una paletilla de cordero a cuartos, he salado, pimentado con tres pimientas, y añadido comino y limón. Todo bañado con vino blanco y un chorrito de whisky. Mientras se cocía he abierto el horno para remojar con la salsa las piezas de cordero, cuatro o cinco veces, girando la carne cuando ya estaba tostada.
   Espero que podáis compartir este plato con la persona amada si da la casualidad que no es vegetariana, y continuéis buscando la excelencia en todas las cosas.