Ayer probamos un civet de jabalí exquisito, y lo acompañamos con unos ceps preparados de dos maneras bien diferentes: Salteados con ajo y en carpaccio a la vinagreta de almendras.
Es la segunda vez que pruebo el jabalí esta temporada. La primera fue en la escuela de artes y oficios:
El maestro nos reunió en la escuela, traia una olla llena de jabalí con setas, un fogón de camping y una espátula de madera. Hicimos un fondo para la bebida y nos sentamos a la mesa. Se trataba de organizar varios viajes a los diferentes concursos de escultura en nieve prensada alrededor del mundo. Los destinos eran: Harvin (China), Yukón, Inichen, Livigno, San Vigilio... El plan era reunir el máximo número de alumnos posible y bombardear con proyectos a los jurados de concursos de escultura de nieve. Formar los grupos y elegir los destinos fue sencillo, el mérito lo debemos conseguir realizando piezas atractivas. Aquí va la foto de una maqueta que si es aprobada se realizara en 27 m3 de nieve este invierno.
La báscula continua con su busqueda del placer, puede que lejos de casa la próxima vez.