miércoles, 15 de agosto de 2012

De Vacances...

  Vaya verano culináriamente hablando! El otro día tuve la suerte de ser invitado por un amigo chef retirado que continua haciendo pinitos en su propia casa. Nada menos que una careta de cerdo a las dos salsas, mezclando una receta de Berasategui y otra de Ferran Adrià. Fué un tastet, un resopó a altas horas de la madrugada. Mi colega sacó un rollo de carne de la nevera que había preparado juntando las caretas del preciado animal enrollandolo y cociendo una de las salsas con ternera, lo cortó y frio en grasa. La otra salsa, sólo de ternera, estuvo doce horas haciendo xup xup. Por mucho que lo intente me veo incapaz de describir su sabor con palabras.
  También estuve en el asadito anual de otro amigo, donde en un foc a terra cocieron una res al estilo chileno, poco fuego y mucha carne. Destacó la entraña, el costillar y la butifarra criolla. Por la noche asamos unas doradas de la misma manera, con poquita brasa, y el resultado también fue espectacular.
  Ya en casa, unos mejillones con su sofrito de cebolla, tomate, cerveza, pimienta y una hojita de laurel.
  Se puede decir que la dieta se ha quedado un poco de lado, pero la verdad es que me siento más ligero

jueves, 2 de agosto de 2012

ANEM A LA MONTANYA

  Del placer habla este blog, y aparte del comer, el beber, besarse o escuchar música, podemos disfrutar mucho realizando un pequeño viaje. Bastan unos cuantos kilómetros para alejarse de la ciudad, haber llenado la mochila con el saco de dormir y lo imprescindible y seguir la carretera río arriba hasta la Vall de Cardós, un valle entre la Seu y Esterri d' Aneu que aun no se ha popularizado en exceso.
  Fuimos ocho amigos, nueve contando al perro. Un Argentino vegano, un Belga vegetariano, una Aragonesa  oriental, una Afrocatalana, una antropóloga medio celíaca y tres Catalanes omnívoros. Recordaba las excursiones de juventud en tiendas de campaña, sólo que esta vez alquilamos un apartamento con sus camas y todo.
  Nos abastecimos de provisiones en el Area de Guissona y compramos fruta, verdura, tofu, galletas (creo que de arroz), harina de garbanzos y muy poquita carne. Para beber cervezas, cocacola, agua, vino y una botella de martini que ni siquiera abrimos.
  Por las mañanas después de desayunar realizabamos una excursión, caminabamos por senderos al lado de un rio hasta un llano o un estanque, con un bocata en la mochila. Por las tardes cervecita bien fria en el Camping que nos alquiló el apartamento y bañito en la piscina. Por las noches barbacoa de verduras y tímidas actuaciones musicales, pues nos descuidamos de traer al bardo.
   Fueron cuatro días de largas caminatas y dieta sana. No me he pesado todavía pero puede que haya perdido algún kilo pasándomelo estupendamente.