...y de la despedida a la boda.
Se casaron en el ayuntamiento, y en vez de arroz tiramos pompas de jabón. Antes de ir al xiringuito al lado del mar tuvimos una recepción en el museo del chocolate, donde degustamos variedad de bombones acompañados con cava.
En el xiringuito surtido de quesos incluida tarta del Casar, una mesa repleta de ostras con una pistolera que les enchufaba blodymary, gintonic o cava. Camareros con bandejas de sushi y para rematar antes de la original tarta con porciones individuales, fideua y arroz con cigalas o butifarra. Amenizaron la velada, unos zancudos, un mago y un corto de animación hecho por la hermana de la novia. Excelente música de todos los tiempos y lanzamiento indiscriminado de "fanalets".
Los invitados todos guapisimos, no fueron capaces de acabarse la barra libre, aunque sí terminaron con la mesa de mojitos.
Felicidad de todos los rincones del planeta concentrada en una velada excepcional.
miércoles, 28 de marzo de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
CHANGURRO
Una chistorrita y morcilla que entran sin palabras, una ensalada de bogavante, pimiento relleno de changurro, una o dos ostras gallegas por persona, unas alubias rojas con guindillas, tronco de rape a la donostiarra y un colulant que casi entro a presión. Todo esto nos zampamos ayer en un prestigioso restaurante de Barcelona en la despedida de soltero de un buen amigo.
La dieta quedó como recuerdo, tendría que pasar un par de días sin comer o hacer un montón de piscinas para recuperar esto. Igual es mejor acostumbrarme a una barriga que me acompañará el resto de mi vida, que intentar en vano recuperar la silueta de aspecto enfermizo de la que gocé hace poco tiempo.
No puedo explicar donde fuimos después de cenar, aunque todos los que hayáis estado en una despedida os lo podéis imaginar, solo puedo contar que acabamos como cuando eramos unos chavales, buscando una disco donde nos dejaran entrar, pateando la ciudad, y eso que estábamos en la lista del portero de turno, pero al parecer no íbamos bastante bien vestidos.
A pesar de todo nos lo pasamos estupendamente, sonriendo a la noche que por un día volvió a ser nuestra.
La dieta quedó como recuerdo, tendría que pasar un par de días sin comer o hacer un montón de piscinas para recuperar esto. Igual es mejor acostumbrarme a una barriga que me acompañará el resto de mi vida, que intentar en vano recuperar la silueta de aspecto enfermizo de la que gocé hace poco tiempo.
No puedo explicar donde fuimos después de cenar, aunque todos los que hayáis estado en una despedida os lo podéis imaginar, solo puedo contar que acabamos como cuando eramos unos chavales, buscando una disco donde nos dejaran entrar, pateando la ciudad, y eso que estábamos en la lista del portero de turno, pero al parecer no íbamos bastante bien vestidos.
A pesar de todo nos lo pasamos estupendamente, sonriendo a la noche que por un día volvió a ser nuestra.
domingo, 4 de marzo de 2012
ESCORPORA
Esta semana ha sido culináriamente enriquecedora. Además de los habituales menus a la hora de comer, el jueves fui a un vernisage a la galería Artur Ramón, y nos recomendaron un buen restaurante en el gótico donde nos deleitaron con un canelón con foi, un steak tartar y unos huevos estrellados, también esqueixada y croquetas de cabrales y de ceps. Muy recomendable.
Pero lo más memorable de estos días, ha sido la invitación de unos buenos amigos el sábado, quienes se lanzaron al mercado a pescar y se hicieron con una escorpora de dos kilos. Fue abierta por la mitad y tumbada sobre un lecho de patata y cebolla acompañadas por unos tomatitos cherry. Aderezada con sal, aceite y un chorrito de vino blanco la sacaron del horno en el momento exacto. Sospechaba que la receta era de un prestigioso chief de la barceloneta muy amigo de la pareja, pero resultó ser una creación de la anfitriona. Antes del plato principal, unas sanísimas espinacas del huerto con pasas y piñones y de postre, ya en casa de otros amigos que nos invitaron al café, tortell de San Medir.
Desconozco el aporte calórico de todos estos platos, y la verdad no me importa. Estaban riquísimos y si hay que adelgazar, prefiero hacerlo en el gimnasio del que me acabo de hacer socio a renunciar a los sabores que nos brinda la variada oferta gastronómica de nuestro planeta.
Pero lo más memorable de estos días, ha sido la invitación de unos buenos amigos el sábado, quienes se lanzaron al mercado a pescar y se hicieron con una escorpora de dos kilos. Fue abierta por la mitad y tumbada sobre un lecho de patata y cebolla acompañadas por unos tomatitos cherry. Aderezada con sal, aceite y un chorrito de vino blanco la sacaron del horno en el momento exacto. Sospechaba que la receta era de un prestigioso chief de la barceloneta muy amigo de la pareja, pero resultó ser una creación de la anfitriona. Antes del plato principal, unas sanísimas espinacas del huerto con pasas y piñones y de postre, ya en casa de otros amigos que nos invitaron al café, tortell de San Medir.
Desconozco el aporte calórico de todos estos platos, y la verdad no me importa. Estaban riquísimos y si hay que adelgazar, prefiero hacerlo en el gimnasio del que me acabo de hacer socio a renunciar a los sabores que nos brinda la variada oferta gastronómica de nuestro planeta.
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